CESTO, BOMBO O SERONCILLO
Para el transporte de las capturas era tradicional el uso del seroncillo (si bien éstos prácticamente ya no se encuentran más que en manos de los muy mayores, muy tradicionales o muy puristas). Confeccionados en material de esparto, son muy sensibles a la humedad imperante en el medio en que se practica esta fórmula de pesca a pie (o marisqueo), por lo que su deterioro es relativamente rápido y precisa de la correspondiente sustitución.
Una sustitución a dicho elemento vino dado por los cestos, en una infinidad de modelos inimaginables: desde los cestos de la compra en material de nylon, hasta los modelos comerciales que se ofrecen en las tiendas de deporte en que se venden artículos de pesca. No obstante, la naturaleza de las especies a capturar y la forma de captura (las heridas causadas producen un importante derrame de sangre) los convirtieron en una solución momentánea.
En la actualidad el medio más usado es el bombo plástico (generalmente obtenido a partir de cortar la parte superior de una petaca o bidón), dotado de correa de transporte y con aperturas para evacuar el agua, la sangre y cualquier otro fluido emanado del cuerpo de las capturas, siendo más resistentes, de gran capacidad y prácticamente inalterables al paso del tiempo.
