BOTES DE ACEITE
Cuando la acción del viento impide la práctica de esta modalidad de pesca, al agitar la superficie del agua e impidiendo ver a través de la misma, es posible corregir dicha circunstancia vertiendo unas gotas de aceite al agua.
El aceite, siendo más denso que el agua, flota sobre ella y es más difícil de agitar por el viento, con lo que se consigue ver el fondo.
Obviamente, este pequeño truco únicamente resulta eficaz en aquellas ocasiones en que el viento que se registra no alcanza demasiada intensidad o fuerza.